Duplicación o replicación de componentes, sistemas o funciones críticos para garantizar continuidad operativa si un componente falla. La redundancia puede aplicarse a servidores, almacenamiento, conexiones de red, fuentes de poder y otros elementos. Estrategias como clustering, failover automático y replicación de datos aseguran que servicios críticos permanezcan disponibles. La redundancia es esencial para lograr alta disponibilidad y tolerancia a fallos en infraestructuras empresariales.