Supervisión continua de sistemas, aplicaciones, infraestructura y redes para monitorear salud, rendimiento y disponibilidad. El monitoring incluye recopilación de métricas (CPU, memoria, latencia), análisis en tiempo real y alertas automáticas. Herramientas como Prometheus, Grafana, Datadog y New Relic permiten visualizar tendencias y detectar problemas antes de que afecten usuarios. El monitoring efectivo es fundamental para mantener SLAs y optimizar performance.