Técnica de distribución de tráfico de red entre múltiples servidores para optimizar el rendimiento, la disponibilidad y la capacidad de respuesta. Los balanceadores de carga (hardware o software) reciben solicitudes de clientes y las distribuyen según algoritmos como round-robin, menos conexiones o basados en carga actual. Esta arquitectura previene cuellos de botella, mejora la tolerancia a fallos y permite escalar horizontalmente aplicaciones críticas.